Amazon Versus Hachette: La Brutalidad en las Estrategias Comerciales y de Recursos Humanos.

Amazon Versus Hachette: La Brutalidad en las Estrategias Comerciales y de Recursos Humanos.

Por Juan F. Espinosa C., PHD en Management .
La batalla comercial entre la Editorial Hachette y Amazon ha hecho explotar los comentarios en las redes sociales. Lo cierto es que la negociación entre Hachette y Amazon aún no llega a buen puerto. En un comunicado, el ‘team’ de Amazon ha reconocido que la empresa no se encuentra tomando pre-ordenes de los libros de Hachette. En vez de llevarlos a existencia, Amazon ha abrazado la fórmula de recibir los pedidos y recién entonces realizar la compra a su proveedor. A modo de explicación, Amazon ha comentado que ellos están siguiendo una estrategia que se utiliza habitualmente en el sector detallista. Ellos han remarcado que un detallista puede decidir sobre los términos en los que realizará la venta de los productos de sus proveedores. Por otro lado, Hachette ha comentado en el LA Times que ellos se encuentran realizando todo lo posible para encontrar una solución a la difícil situación que se encuentran enfrentando con Amazon. Según los ejecutivos de la empresa, la solución que desea encontrar Hachette, buscará servir mejor a los autores y su trabajo. Pero además, buscará preservar la ‘habilidad de sobrevivir y florecer de una empresa editorial centrada en los autores’. El problema ha surgido de la imposibilidad de las partes para llegar a un acuerdo respecto del ‘co-op promotional fee’. Monto que se paga para lograr que el libro se encuentre disponible en el sitio en forma directa. Al parecer ambas empresas se encuentran trabadas en una fuerte guerra, la que no presenta ni el menor aviso de pronto término.
En todo caso, los más afectados por ésta guerra serán los autores de los nuevos libros –tanto en sus formatos electrónicos como papel- Esto porque al tomar la decisión de no realizar pre-ordenes, Amazon afectará el ciclo de venta de dichos textos en su vida útil total. Esto debido a que los pre-órdenes permiten una gestión eficiente de la impresión y venta de los mismos. Como es sabido, la industria editorial premia aquellos libros que se venden muy bien al comienzo –lo que incluye las citadas pre-ordenes. Como se ha comentado en la literatura de los estudios sociales de las finanzas (MacKenzie, 2006) y anteriormente en los estudios de las clasificaciones (Bowker & Star, 1999) los rankings –en éste caso de los libros más vendidos en cada semana y mes- poseen efectos performativos respecto de los mercados de compra venta que muestran. El ranking vende y posiciona, como lo sabe cualquier profesional del rubro editorial. Como corolario, el citado fenómeno, puede terminar afectando la carrera de un escritor.
Lo cierto es que ésta es una batalla entre David y Goliat, ya que, Amazon representa el 65% de los mercados de libros electrónicos, encontrándose las ventas de Hachette en un orden de magnitud de $3 billones de dólares versus $75 billones, que es el monto total vendido por Amazon. Es por ello que muchos han tomado las armas y vociferado en las redes sociales, el hecho de que Amazon estaría poco menos que ‘acorralando’ a la industria editorial. De hecho, algunos comentadores del mercado han dicho que Amazon ya ha realizado éste tipo de prácticas con anterioridad. Analistas del mercado han citado hechos del año 2010. En dicha oportunidad, Amazon sacó de su sitio los libros de Macmillan. Sin embargo, luego de dicha acción, ambas empresas llegaron a un acuerdo. Desafortunadamente, aún no se conocen detalles de dicho acuerdo.
¿Pero qué tienen que ver éstas estrategias competitivas de abastecimiento del famoso detallista ‘online’ con su estrategia de recursos humanos?
Según el profesor Jeffrey Pfeffer existe una concordancia entre dichas estrategias. Es más, Pfeffer se refiere al negocio de los detallistas como un negocio brutal. La brutalidad, según el autor de las largamente referenciadas obras ‘Power in Organizations’ (Pfeffer, 1981) y ‘Competitive advantage through people: Unleashing the power of the work force’ (Pfeffer, 1995), la brutalidad sería el común denominador de ambas estrategias. Pfeffer ha planteado que detallistas como Wallmart y Amazon –ambos líderes, cuando se considera la venta detallista física y ‘online’, respectivamente- ilustran el dolor que produce en otros el esfuerzo por lograr los menores precios posibles para los consumidores. Con todo, a juicio del autor, Amazon actuaría aún más rudamente que detallistas como Wallmart, dado que sus prácticas serían aún más dominantes respecto de sus proveedores, como lo estaría señalando el caso Hachette.
Mostrando algunos números del Bureau of Labor Statistics, el profesor Pfeffer ha indicado que los cajeros y los vendedores del sector detallista son las dos ocupaciones de mayor número en los EEUU, durante el 2013. Ambas ocupaciones, estarían dando cuenta de al menos ocho millones de empleos de la economía del país del norte. Es además, muy desafortunado que los cajeros reciben sólo un 58% de la mediana del pago por hora a los trabajadores de EEUU. Siendo el mismo dato para los empleados de ventas que trabajan en detallistas, del orden del 60%. Como corolario, el mayor grupo de empleo en EEUU, recibiría como pago un cuarenta por ciento menos que el pago mediano de toda la gente empleada en dicho país. Podemos inferir que al menos una parte importante del modelo de negocios del sector detallista, se basa en pagos de salarios bajo en los puestos de trabajo donde éstas empresas detallistas son intensivas.
Lo dicho no es para nada nuevo. Existe una gran cantidad de artículos de prensa, opinión y algunos académicos que muestran las duras condiciones que afectan a los trabajadores Wallmart y Amazon. En Alemania, un país donde Amazon emplea 9.000 trabajadores en sus en nueve centros de distribución y donde emplea otros 14.000 como temporarios en temporada navideña, la empresa ha tenido que enfrentar huelgas por problemas de pago en las horas extra del fin de semana. Dicho problema surge por las diferentes clasificaciones en el tipo de trabajo desempeñado. Mientras la empresa clasifica a los trabajadores como parte del rubro logístico, los trabajadores señalan que ellos deben ser clasificados como empleados del sector detallista y correos. Esta distinción es importante, dado que los salarios son, en promedio un 20% mayor en éste último sector. Si bien no es difícil encontrar artículos donde se muestre la dureza de la vida de los trabajadores de Amazon, es igualmente sencillo encontrar historias acerca de trabajadores de Wallmart que deben utilizar, a modo de crudo ejemplo, cupones de alimentos para sobrevivir. Estos mismos trabajadores, reciben un pago en promedio 15% más bajo que la media del sector detallista de EEUU. De hecho, ésta empresa ha sido acusada de malas prácticas incluso en países como Chile, donde trabajadores han comentado que “Cuando hay mucha gente te sacan de la colación para que vayas a atender. He pasado semanas sin colación”
Algunos comentaristas han señalado que el trabajo excesivo, la infelicidad y la baja paga son parte fundamental en una época donde la deslocalización de los trabajos, la externalización y el trabajo controlado a distancia son ‘pan de cada día’. El problema es que el impasse entre Amazon y Hachette presagia un nuevo y recargado aspecto de éste modelo. La brutalidad con respecto al trato de proveedores. En éste punto, detallistas como Wallmart no han mostrado una línea tan dura en sus negociaciones. Por ejemplo, en el caso de los libros, Walmart posee una pequeña selección, por ello, podemos ver que su estrategia en dicha categoría es ‘mover’ lo más posible la oferta de su elección de proveedores e ítems a vender. En dicho sentido, los autores y las editoriales se alinean perfectamente con las del gigante detallista de EEUU. Sin embargo, cuando vemos el caso de Amazon, la concentración que éste muestra nos lleva a prever un duro futuro para las editoriales. Además del ya explicado efecto de mediano y largo plazo en los autores de los textos. Amazon demostrado entonces ser consistente en la brutalidad con la que trata las relaciones con sus proveedores y sus trabajadores. Estamos en presencia de una coherencia poco vista, coherencia que se ejecuta a costa de importantes stakeholders del negocio editorial.
Referencias

Bowker, G., & Star, S. L. (1999). Sorting Things Out: Classification and Its Consequences (Inside Technology). The MIT Press.
MacKenzie, D. (2006). An engine, not a camera: How financial models shape markets. Mit Press.
Pfeffer, J. (1981). Power in organizations. Marshfield, MA: Pitman Chicago.
Pfeffer, J. (1995). Competitive advantage through people: Unleashing the power of the work force. Boston, MA: Harvard Business Press.

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